lunes, 17 de septiembre de 2012

Sigue el verano

Sigue el verano ..


La línea del tiempo

Serenamente lo acepto
quizás no te duela tanto como a mí
no sé calcular la intensidad del amor de otra alma
pero sí puedo calcular la mía.
Expectativas, deseos, ardores encontrados,
jamás volveré a sentir de esta manera,
jamás me entregaré como lo hice.
He perdido el meridiano que me ponía en tu presente
no lo encuentro, quizás se perdió en alguna madrugada fría,
en algún amanecer sincero.
Todo lo vivido se me mete en la piel,
para hacerse escamas.
Escamas plateadas y que en poco tiempo se perderán en la nada.
Todos los momentos, las risas, las lágrimas, todo perdido, todo.
En la línea del tiempo compartido
en las horas ahogadas por la niebla.
Quiero decirte que estoy triste, por no poder seguir contigo.
Por no tener futuro nuestro calor. Y ya no es nuestro su fuego,
ahora es sólo mío, que tendré que apagar lentamente para quizás volverlo a encender algún día
Si tengo fuerzas para decirlo, si cada vez que te pienso te lo digo, que te quise con el alma.
No quiero despedirme con lágrimas, ni con reproches, sólo me queda acariciar tu pelo cada noche en mi almohada, y desearte que seas feliz en esa soledad elegida.

Gente



Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales,
que con solo sonreír entre los ojos,
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la mágia.
Hay gente que con sólo dar la mano,
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca,
llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas,
y se queda después como si nada
y uno se va de novio con la vida,
desterrando una muerte solitaria,
pués sabe que a la vuelta de la esquina,
hay gente que es así, tan necesaria.
HAMLET LIMA QUINTANA


Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre…autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama…madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!
No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.
Charles Chaplin

Suelo ajeno...


Decidí ir tras tus pasos
batiendo alas y dando zancadas
tratando de alcanzar tus ojos,
y lo logré.
En un incesante burbujear de mi sangre
de mis entrañas locas por tu piel.
Y logré quedarme arrancando todo el pellejo de pasado
que hacía de lastre.
Quizás en ese momento de incesantes fulgores, quebrantos,
alegrías y delicias perdí el horizonte de mi vida anterior, para tener otro.
El que anduve buscando tantas veces.
Y te encontré, y me recibiste con esa tranquila mirada, y esa sonrisa que me hace conocer la paz.
Y miré al mundo con otros ojos, sabiendo que dejaba atrás una vida, llena de recuerdos alegres y tristes, como una maleta sin fondo de la que se siguen sacando cosas aún cuando parece estar vacía.
Y me pregunto ahora que hago con mi soledad?
Reciclo mis silencios en voces interiores que me llaman y despedazan mi ser.
Dónde te has ido?
En qué lugar del infinito estás.
Cómo comienzo mis días sin tu presencia, si no sé en qué hora el alba comienza?

Cómo doy los pasos siguientes, los que me llevan a la vida real, sin tu mano que guíe?

Cuando ríes...


Tu cielo se ilumina cuando ríes
se arquean tus mejillas
y se muestran las perlas escondidas.
Qué sonrisa tan plena!
las esmeraldas de tus ojos, recuerdan la esperanza.
Ay! que cuando ríes enciendes las luces de mi vida.
Ay! que cuando ríes, extiendes mi camino hacia lo hermoso y
haces de mí tu prisionera.

Los magos de Oriente


Qué lejos están los amores,
qué cerca que esta la melancolía...
Envuelvo mis deseos en papeles brillantes,
como los ojos que encontraban los presentes
Aquellos que en la noche susurrando,
esperaban a los reyes.
Magia, y suspenso de una noche que surca el corazón de maravillas,
en cada rincón de la conciencia,
está mi querer volverme niña.
Dame tu mano y caminemos por el hermoso paisaje del recuerdo,
poniendo nuestro corazón en esa espera,
sembremos de alegría y sin reproches,
que hoy somos pequeñas prisioneras
del hada de la inocencia.

miércoles, 25 de abril de 2012

Harta ya de estar harta!

Tiempo de volver hacia mi interior...
La realidad abruma, sinceramente he estado como congelada en un tiempo sin tiempo..
Será el momento de volver al interior y acariciar mi alma para ver si resucita de esa congelación......
Porqué mi ser se ha quedado estático sin poder escribir, sin poder expresar más que por otras expresiones que me son extrañas, que dicen lo que pienso pero no lo puedo plasmar por mi cuenta...
Estoy harta de tanto expolio a los derechos, estoy viendo que lo conocido se pierde, se esfuma, se escurre como arena entre los dedos, es hora de retenerla y cambiar lo que nos mandan, que no está bien ser tan manoseados sin que gritemos que no queremos esos cambios, que eso no era lo que nos habían prometido que los derechos adquiridos no se tocan, no se menoscaban como lo están haciendo....
Harta de los que piden sacrificios y ellos no tienen ni asomo de un principio de sacrificio.
Harta de los que deciden por los que menos tienen, para seguir apretándolos, ahogándolos, exprimiéndolos, para regocijo de unos pocos, de los que más tienen, de los que se levantan cada día sabiendo que tendrán más y mejor a costillas de los otros, los olvidados de siempre...
Harta de los emisarios de Dios que se lo creen, que creen que Dios les habla al oído para disponer de las vidas ajenas, del comportamiento ajeno, cuando su comportamiento deja mucho que desear..
Harta de esos mismos emisarios que hablan desde la opulencia, erigiendo el dedo acusador hacia los ciudadanos de una nación "aconfesional" haciéndoles creer que ellos son los culpables de todos sus males económicos...
Harta de una galería política que bien podría estar en una galería del terror, los actuales, los que se fueron, son todos iguales, cortados por la misma tijera, no se salva ninguno....
Harta de las mentiras de esos políticos que prometen una cosa y hacen otra totalmente distinta, en pos de nuestra seguridad.... o la de los mercados mejor dicho.
Harta de los que son vanos, creídos, mentirosos, inescrupulosos, salvajes en toda su expresión.
Harta de  los miserables que aprovechan momentos como estos para hacerse más ricos, frotando con sus manos el dinero que surge del dolor, del miedo..
Harta de aquellos que creen que un toro es un enemigo, que un elefante es un trofeo, que un rey es un dios intocable, al que hay que mantener por los siglos de los siglos, y al que no le importa nada de su pueblo de la boca para adentro, y que se duerme después de decir que el futuro de los jóvenes le quita el sueño....
....
Harta de ver cómo nuestros jóvenes son cada vez menos considerados, que si no se educan mejor, que si no consiguen trabajo son vagos, que si protestan son criminales, que si son homosexuales son terroristas....
Harta de ver cómo a nuestros viejos se los cargan con una sanidad empobrecida  igual que su cesta de la compra, con el trato desde el Estado que debería agradecerles su aporte a la sociedad....
Harta de ver cómo la clase media se va hundiendo cada día más, hasta llegar a los límites del infierno, y a ningún representante del gobierno interesa su salvación.
Harta de ver cómo el estado de bienestar cada día es más pequeño, nos están acorralando entre dos paredes y no decimos nada, hasta que nos aplasten y ya no habrá escapatoria...
Harta de la desinformación que nos invade desde los medios de información...
Harta de pagar deudas ajenas y que nos hagan creer que son deudas propias...
Harta de que cercenen mis derechos a la indignación y la demanda hacia los que prometen y no cumplen..
Harta de las empresas maliciosas que dicen cuidar el planeta y todos sus habitantes y no lo hacen...
"Harta ya de estar harta ya me cansé de preguntarle al mundo por qué y porqué!"

lunes, 26 de marzo de 2012

Primavera en el corazón

Todavía hay tiempo,
todavía,
que la primavera está llegando,
espera..
Si todo este tiempo tuviste los ojos cerrados,
la mirada blanca, mira..
que los colores son mágicos!
que están ahí,
que te están esperando..
Si abres tus ojos,
si abres tu corazón,
algo nuevo te inundará,

te dará  fuerzas para volver a empezar!

jueves, 22 de marzo de 2012

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Otra vez por aquí!

Hola amigos, ha pasado muchísimo tiempo que no escribía en el blog, pero aquí estoy nuevamente. Traigo nuevos proyectos que iré desgranando en otras entradas, espero que las nuevas ideas les gusten!

miércoles, 28 de abril de 2010

Desde la distancia


Desde esta distancia que me anima a tenerte entre mis brazos y arrullar tus abrazos como antes, desde este tiempo infinito que nos separa, decido escribirte...
Cada momento compartido hace que mi pasado aflore en un presente impalpable.
Cada rincón de tu casa que ya no es más mía, se hace un mundo en mi mente.
Cada planta que has dejado morir en una sentencia triste de ausencias y de miedos.
El cuarto, la mesa, los vasos, las arcillas con que construíamos cada día.
El sueño, las risas, las lágrimas, los gritos, los silencios, las caricias, los temores, las vueltas de esta vida, que nos hace recordar cada detalle.
En esta distancia que se acorta con hilos de llamadas, de conexiones tenues, de largas charlas virtuales, estamos a veces tristes, a veces alegres, a veces soñadoras, y otras histéricas e incomprendidas.
Quiero decirte, lo que antes por ahí no comprendiste y deseo recordarlo para que yo no lo olvide en esta distancia, que te amo, con todas las fuerzas, con todo mi ser y que me devora tu miedo, tu inconstancia. Y siento las manos atadas, heladas por esta distancia, que a veces me parece infinita, quisiera surcar ese mar, ese océano que se abre para no cerrar jamás el camino de una hacia la otra.
Déjame entrar en ese laberinto de tu alma para poder curarlo, que no tienes prisa, que no hay necesidad de ahogos, que la vida se encarga de poner en su lugar los sentimientos perdidos...

martes, 26 de enero de 2010

Haití por Eduardo Galeano

Haití
por EDUARDO GALEANO




La democracia haitiana nació hace un ratito. En su breve tiempo de vida, esta criatura hambrienta y enferma no ha recibido más que bofetadas. Estaba recién nacida, en los días de fiesta de 1991, cuando fue asesinada por el cuartelazo del general Raoul Cedras. Tres años más tarde, resucitó.

Después de haber puesto y sacado a tantos dictadores militares, Estados Unidos sacó y puso al presidente Jean-Bertrand Aristides, que había sido el primer gobernante electo por voto popular en toda la historia de Haití y que había tenido la loca ocurrencia de querer un país menos injusto.

El voto y el veto

Para borrar las huellas de la participación estadounidense en la dictadura carnicera del general Cedras, los infantes de marina se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos. Aristides regresó encadenado.
Le dieron permiso para recuperar el gobierno, pero le prohibieron el poder. Su sucesor, René Préval, obtuvo casi el 90 por ciento de los votos. Pero, más poder que Préval tiene cualquier mandón de cuarta categoría del Fondo Monetario o del Banco Mundial, aunque el pueblo haitiano no lo haya elegido ni con un voto siquiera.

Más que el voto, puede el veto. Veto a las reformas: cada vez que Préval, o alguno de sus ministros, pide créditos internacionales para dar pan a los hambrientos, letras a los analfabetos o tierra a los campesinos, no recibe respuesta, o le contestan ordenándole: -Recite la lección.
Y como el gobierno haitiano no termina de aprender que hay que desmantelar los pocos servicios públicos que quedan, últimos pobres amparos para uno de los pueblos más desamparados del mundo, los profesores dan por perdido el examen.
La coartada demográfica

A fines del año pasado cuatro diputados alemanes visitaron Haití. No bien llegaron, la miseria del pueblo les golpeó los ojos. Entonces el embajador de Alemania les explicó, en Port-au-Prince, cuál es
el problema: -Este es un país superpoblado, dijo.. La mujer haitiana siempre quiere, y el hombre haitiano siempre puede. Y se rió. Los diputados callaron.

Esa noche, uno de ellos, Winfried Wolf, consultó las cifras. Y comprobó que Haití es, con El Salvador, el país más superpoblado de las Américas, pero está tan superpoblado como Alemania: tiene casi la misma cantidad de habitantes por kilómetro cuadrado.

En sus días en Haití, el diputado Wolf no sólo fue golpeado por la miseria: también fue deslumbrado por la capacidad de belleza de los pintores populares. Y llegó a la conclusión de que Haití está
superpoblado... de artistas.

En realidad, la coartada demográfica es más o menos reciente. Hasta hace algunos años, las potencias occidentales hablaban más claro. La tradición racista Estados Unidos invadió Haití en 1915 y gobernó el país hasta 1934.

Se retiró cuando logró sus dos objetivos: cobrar las deudas del City Bank y derogar el artículo constitucional que prohibía vender plantaciones a los extranjeros.

Entonces Robert Lansing, secretario de Estado, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, que tiene "una tendencia inherente a la vida
salvaje y una incapacidad física de civilización".
Uno de los responsables de la invasión, William Philips, había incubado tiempo antes la sagaz idea: "Este es un pueblo inferior, incapaz de conservar la civilización que habían dejado los franceses".

Haití había sido la perla de la corona, la colonia más rica de Francia: una gran plantación de azúcar, con mano de obra esclava.

En "El espíritu de las Leyes", Montesquieu lo había explicado sin pelos en la lengua: "El azúcar sería demasiado caro si no trabajaran los esclavos en su producción. Dichos esclavos son negros desde los pies hasta la cabeza y tienen la nariz tan aplastada que es casi imposible tenerles lástima. Resulta impensable que Dios, que es un ser muy sabio, haya puesto un alma, y sobre todo un alma buena, en un cuerpo enteramente negro".

En cambio, Dios había puesto un látigo en la mano del mayoral. Los esclavos no se distinguían por su voluntad de trabajo. Los negros eran esclavos por naturaleza y vagos también por naturaleza, y la
naturaleza, cómplice del orden social, era obra de Dios: el esclavo debía servir al amo y el amo debía castigar al esclavo, que no mostraba el menor entusiasmo a la hora de cumplir con el designio divino.
Karl von Linneo, contemporáneo de Montesquieu, había retratado al negro con precisión científica: "Vagabundo, perezoso, negligente, indolente y de costumbres disolutas"
Más generosamente, otro contemporáneo, David Hume, había comprobado que el negro "puede desarrollar ciertas habilidades humanas, como el loro que habla algunas palabras".

La humillación imperdonable.

En 1803 los negros de Haití propinaron tremenda paliza a las tropas de Napoleón Bonaparte, y Europa no perdonó jamás esta humillación infligida a la raza blanca.


Haití fue el primer país libre de las Américas.


Estados Unidos había conquistado antes su independencia, pero tenía medio millón de esclavos trabajando en las plantaciones de algodón y de tabaco.

Jefferson, que era dueño de esclavos, decía que todos los hombres son iguales, pero también decía que los negros han sido, son y serán inferiores.
La bandera de los libres se alzó sobre las ruinas. La tierra haitiana había sido devastada por el monocultivo del azúcar y arrasada por las calamidades de la guerra contra Francia, y una tercera parte de la población había caído en el combate.
Entonces empezó el bloqueo. La nación recién nacida fue condenada a la soledad. Nadie le compraba, nadie le vendía, nadie la reconocía. El delito de la dignidad Ni siquiera Simón Bolívar, que tan valiente supo ser, tuvo el coraje de firmar el reconocimiento diplomático del país negro.

Bolívar había podido reiniciar su lucha por la independencia americana, cuando ya España lo había derrotado, gracias al apoyo de Haití.
El gobierno haitiano le había entregado siete naves y muchas armas y soldados, con la única condición de que Bolívar liberara a los esclavos, una idea que al Libertador no se le había ocurrido. Bolívar cumplió con este compromiso, pero después de su victoria, cuando ya gobernaba la Gran Colombia, dio la espalda al país que lo había salvado.
Y cuando convocó a las naciones americanas a la reunión de Panamá, no invitó a Haití pero invitó a Inglaterra.
Estados Unidos reconoció a Haití recién sesenta años después del fin de la guerra de independencia, mientras Etienne Serres, un genio francés de la anatomía, descubría en París que los negros son primitivos porque tienen poca distancia entre el ombligo y el pene.

Para entonces, Haití ya estaba en manos de carniceras dictaduras militares, que destinaban los famélicos recursos del país al pago de la deuda francesa: Europa había impuesto a Haití la obligación de pagar a Francia una indemnización gigantesca, a modo de perdón por haber cometido el delitode la dignidad.

LA HISTORIA DEL ACOSO CONTRA HAITÍ, QUE EN NUESTROS DÍAS TIENE DIMENSIONES DE TRAGEDIA, ES TAMBIÉN UNA HISTORIA DEL RACISMO EN LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL.

Eduardo Galeano



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viernes, 6 de noviembre de 2009

Adios..


Adiós, mañana quizás te vuelva a ver,
quizás,
pero cuando se dice adiós, ese quizás puede hacerse nunca.

Adiós es una especie de muerte lenta, silenciosa,
haciendo que el tiempo que sigue sea triste, oscuro...
Adiós, se me revuelca esta palabra en el corazón,
apuñalando sus flancos.
Poniendo sus espinas en mi sangre
haciendo que el futuro sea turbio, sin sentido.


Dominada mi alma por el miedo,
no reacciona,
no es capaz de sacarse el velo que la cubre.

Adiós, en este momento, duele, y en un futuro, dolerá más.
Adiós, quizás me encuentres en algun rincón de tu presente.
Dejando el pasado en otro rincón discreto.

Adiós, todas las manos se mecen y acarician el aire,
haciendo que su brisa llegue lejos, bien lejos.

Adiós, ahuyento de mí el llanto,
no quiero llorar, es mi premisa,
pero una lágrima rebelde sale,
cae de prisa.

Adiós, algún día comprenderás..
Algún día sabrás el por qué de esta palabra.

Cinco letras y un infinito dolor......



Carmen. 06-11-09 Todos los derechos reservados.

martes, 13 de octubre de 2009

La envidia encubierta. Diálogos en el espejo.


Quizás mañana seas tú la que sientas esta desesperación por que no se sigan distorsionando los hechos, quizás mañana seas tú la despreciada, la vapuleada por su propia familia...
Pasaron dos años y no se termina, no hay un fin a esta envidia..
Envidia sí, a que yo tomé el toro por las astas, hice que ese toro se rindiera a mis deseos. Tú no lo has podido hacer no sé por qué motivo o qué interno interés te ha hecho quedar estática. Pero yo lo pude hacer y me siento libre!!!!
Cosa que tú no eres, libre! libre de pensamiento y de obra, libre de verdad pues hice lo que el corazón me ha mandado y sé que el mío es un buen consejero...
Luego de dos años, sigues como si te hubiera tocado en el rincón más recóndito de tu corazón (si lo tienes), cómo si te hubiera sacado algún amante platónico.
Me da vergüenza que "seas familia", yo no quiero esa familia, yo quería aquella que me hiciera sentir en casa, que me respetara como yo la respeté. Pero no lo has querido, solo te movió el sentimiento de envidia, de hacer de mi historia, tu jugosa historia, poner en mi boca lo que jamás dije, o lo que jamás hice...
Quizás quieres que me vaya pero no, estás equivocada, pues las dos venimos de un lugar donde los desafios son hermosos, y mi desafío es ser feliz y no permitiré jamás que mi desafío sea empañado por alguien de tan baja estatura, de tan poca mente, de tan bajos instintos, yo estoy en esta tierra para algo más sublime, enaltecer mi alma, mi vida, y lo estoy logrando, con pequeñas cosas, que para mí son grandes.
Me queda recomendarte que tomes "tu toro por las astas" y te mires al "espejo de tu vida", y preguntes qué hice yo por mí? cada uno se debe mirar en el espejo que tenemos en casa. Arreglar nuestras arrugas, nuestros pliegues, disponerlos para ser felices. Por lo que veo Tú no lo eres... (diálogos en el espejo)

viernes, 24 de julio de 2009

Encuentro


A esta altura de la vida, me sorprendo!!
Si, pensaba que al encontrarme contigo tendría otra reacción! Pero no, el alma se me encogió de tal manera que no pude más que sentirme floja como si fuera lo más natural del mundo encontrarte y preguntar como estabas. Vos no querías hablar conmigo, me lo expresaste también timidamente como no queriendolo decir. Son esos momentos en que el tiempo se detiene un instante y parece que los minutos son tan largos que te dan tiempo a reposar en que decirle al otro. Fisicamente sólo fueron segundos en realidad pero en mi interior fueron siglos de tranquilidad. Sé que te incomodé, se que realmente te encontré desarmada, sin el ímpetu que querías tener. Pero me salió del alma, sabiendo de quien venís, de quien sos hija. De mi otra parte, de mi complemento, de la persona que aún teniendo sus tristezas, me comprende y está conmigo. Jamás te haría daño, jamás lo quise.
Si te hice daño, perdón, si te hice perder algo de tu vida anterior, perdón. Está en vos ahora perdonar al ser que te hizo, al ser que te acompañó siempre. Al ser que ahora ha tenido la flaqueza de no poder decirte la verdad tan dolorosa, y vos tomás revancha y le hacés sufrir el más intenso e interminable castigo. Sé que no soy quien para hablarte en estos términos, pero siento la tristeza inmensa de quien está a mi lado. Veo en su mirada como se transforma cuando habla de ustedes, de lo mucho que los quiere, y recuerda la frase hiriente, "mi padre ha muerto" en una sentencia que algún día, creo yo, se te vendrá en contra. Tu padre no ha muerto, tu padre está en esta vida, haciendo lo imposible por hablar con ustedes, por sentirlos cerca, por darles un abrazo y decirles cuanto los quiere.

El intruso


La sencillez de todos los movimientos pasaba a ser cada vez más tediosa, formando una atmósfera crítica.
Quizás sus pasos cadenciosos no eran tales y solo eran el producto de una cojera crónica. Se adelantaba desde el horizonte y sus formas eran cada vez más nítidas.
Si en ese momento cayera un chaparrón su silueta se dividiría y distorsionaría su contorno. Debajo de su chaqueta respiraba dificultosamente y se esforzaba en no parecer tan fatigado, pero el sonido que exhalaba era de llamarse agitación.
Tras recorrer todo el camino tortuoso que lo llevaba a su nueva casa, la que había comprado con tanta ilusión, sus pasos eran más fuertes, más seguros, pues pretendía llegar rápidamente a ella.
En el tiempo que tuvo que dejar la otra casa, todo parecía despedirse. El barrio, los vecinos, aún los árboles que rodeaban la calle.
Hacía ya largo tiempo que estaba en ese lugar, quizás unos treinta años, los que transcurrieron con la mayor felicidad. En esa casa comenzó su vida de casado, allí crió a sus hijos, y luego devino el final, cuando se enteró que su mujer estaba muy enferma. Se desesperó, no tenía con qué afrontar los gastos que se le venían encima como un torrente. Tuvo que vender algunas de sus posesiones, entre ellas un hermoso automóvil de los años 30 que tenía como reliquia. Hasta que ya no hubo más que vender y tuvo que recurrir a la venta de la casa. Ella era amplia y acogedora, tenía un enorme jardín y muchos árboles a su alrededor. Mientras tanto, su esposa, Margarita, cada vez estaba peor. Su salud ya pendía de un hilo, y ese hilo un día de primavera se rompió.. Y quedó solo, con sus deudas, sin sus hijos, pues estos habían partido para el extranjero en busca de mejores oportunidades.
También apareció quien le compró la casa, y pudo entonces pagar todo lo que debía, y comprarse esta más pequeña, en los suburbios de la ciudad. El barrio era bastante pobre.
Le esperaban tiempos difíciles de adaptación que quizás no podría lograr a estos años, pues ya rondaba los setenta.
Y ahí estaba de pie junto a la puerta, casi sin animarse a abrirla, como sintiéndose intruso...

La muerte cíclica



La muerte cíclica es aquella que se instala en nuestros corazones, va surgiendo lentamente, llega al climax y desaparece. Se podría explicar con un ejemplo, es así cuando nuestro sentido se apodera de todo nuestro ser creando una apoplejía virtual. Esa invasión nos devora las neuronas hasta tal punto que todo aquello que nos rodea desaparece de nuestra vista. Luego de un tiempo, se disipa esa sensación de opresión y vuelve a sus cabales el raciocinio, pero en este punto todo ha sido en vano, aquella sensación ha menoscabado nuestro entendimiento, a tal punto que no somos capaces de recuperar toda nuestra capacidad. Y así seguimos con nuestra vida, viviendo muertes pequeñas, que hacen que llegue la verdadera muerte, cuando menos lo pensamos, es decir ya nuestro pensamiento está en un estado de inercia tal que solo vivimos por vivir..

jueves, 23 de julio de 2009

El vaso


Todos en algún momento desperdiciamos nuestra vida.
Era joven sólo 20 años, tenía educación, y hacía lo que le gustaba, pero..
Su mente tan poderosa crispaba sus nervios pensando cosas que podían suceder, el futuro agobiaba su presente de tal manera que en realidad ese presente se evaporaba antes de existir.
Creía que había sido abandonada, que tendría alguna enfermedad, su pesimismo era tal que todo su ser emanaba negatividad.
Hasta que un día un movimiento hizo que su mente reflexionara. Dejó caer un vaso, sí solo con ese suceso, su mente se aclaró. ¿Qué estaba haciendo de su vida?
Tomó las riendas de su presente, dejó que el futuro fuera eso sólo futuro que todo fluyera como tenía que ser, y vivió!!
Todos en algún momento debemos tirar un vaso para darnos cuenta del lugar que estamos ocupando en este mundo. Somos únicos e irrepetibles, vivamos pues a pleno que no hay vuelta atrás, no hay replay....

sábado, 30 de mayo de 2009